Serie libres para: Ser como Jesús

Dios nos está hablando a través de la prédica, Sus propósitos son excelsos con cada uno de nosotros. Los dones que nos ha dado son específicos. Eltiempo cada día es más corto, las consecuencias son eternas y todo depende de una decisión: no morir sin cumplir los propósitos de Dios depositados en nosotros. En esta serie-enseñanza hemos recibido la certeza de que si queremos lanzar una visión tendremos que tomar acciónplanificar, actuar con convicción y desarrollar el poder de la asociación. Tendremos que buscar nuestra manada espiritual, ó sea un grupo de amigos que son profetas de nuestro potencial, entrelazados con los propósitos de Dios. Es el grupo tan cercano que conociendo lo peor saca lo mejor de ti.

 

Esta serie comenzó diciéndonos que Dios quiere que seamos libres de toda prisión para que pueda cumplir su misión. Hoy cerramos contestando la pregunta: ¿ Cuál es el propósito supremo de Dios conmigo? ¿Qué es lo que más quiere Dios que yo haga?

 

En la Biblia encontramos la respuesta:

 

2 Corintios 3:17-18 – NTV

“Pues el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen.”

El pastor Daniel hace hincapié en hecho que el Espíritu es Dios.

 

  • Más que lograr un propósito debemos buscar parecernos más a Jesús .
  • El propósito de nuestra vida es más que lograr un sueño, debe ser parecernos más a nuestro dueño. 
  • La razón de la vida es parecernos más al que nos dio la vida, El es el autor de la vida.
  • Jesús debe ser nuestro comienzo y final. El Alfa y la Omega de toda nuestra vida. El principio y el fin.
  • La pregunta es: ¿Cómo era Jesús, cómo luciría una persona que se pareciera a Él ? Primero tenemos que saber cómo Él era.

 

 

Continuemos Conversando

Jesús es la definición encarnada de la misericordia, tubo misericordia de ladrones, leprosos, desamparados. Da misericordia a aquellos que no la merecemos. Todos hemos sentido su misericordia. Los fariseos le trajeron a una adúltera y la exoneró de culpas…. Juan 8:1-11. A veces abrazamos la misericordia y nos agrada recibirla, pero nos cuesta dar misericordia, queremos sentirla, pero se trata de actuar en convicción. En dar misericordia recibimos bendición. En las bienaventuranzas el Señor habla de recibir los que están en necesidad, los hambrientos serán saciados, ahora cuando habla sobre los misericordiosos, El dice que recibirán misericordia.

 

Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

Lucas 6:36

En la cruz no podemos olvidar la misericordia. Porque allí el Señor bajo las garras de aquella multitud enfurecida, en su último respiro de vida dijo: “Padre perdónalos que no saben lo que hacen.” Hasta el ultimo momento el Padre decidió dar misericordia. La hermana Wanda da como un ejemplo vivo de alguien que recibió misericordia al apóstol Pablo, quien siendo asesino y perseguidor de la iglesia es traído a predicar el evangelio, él nos dice en Efesios 2:4-6 : “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos por nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.” La cruz testifica lo que Jesús hizo con cada uno de nosotros.

 

 

 

Continuamos Leyendo

Jesús siendo el Rey de Reyes y dueño de todas las cosas decidió tomar la forma de siervo. Vino a servir y dar su vida por los demás. Vino a hacer la voluntad del Padre, a ser provisión de los necesitados, a sanar a los enfermos, a enseñar a los de poco entendimiento y a los ignorantes. Dos pensamientos que nos deben confrontar son: cuanto nos hace falta aprender y aplicará mi vida como seguidor de Cristo. El segundo es el privilegio tan grande de haber sido transformados por su amor, y Su amor y su misericordia estén en nuestras vidas, y que otras personas puedan ver a la persona de Jesús en nosotros. Nos pone en lugares inmerecidos. El es un ejemplo vivo de servidumbre que no comenzó con su vida ni terminó en su muerte.

Filipenses 2:5-8

“Haya, pues, entre vosotros los mismos sentimientos que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y hallado en su porte exterior como hombre, se humilló a sí mismo, al hacerse obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”

Gracias a esa humillación tenemos vida, por trabajar y dar a nuestra familia lo que necesita, nos podemos desenfocar de lo que realmente significa ser un siervo de Dios. Debemos poner como prioridad ser lo que Dios quiere que seamos y no en nuestros hobbies y necesidades. Debemos tener nuestras prioridades en Dios. Pensemos en aquellas personas que nosotros queremos que comprendan la verdad que es Cristo. Debemos mostrarle nuestra vida como un sermón de quien es Jesús y no decirle un sermón.

El hermano Daniel citó a Mateo 25 para ejemplificar lo que hará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria.

 

 

Continúa moviéndote

Sabemos que hay lugares donde debemos usar sabiduría para hablar, pues sabemos que hay personas que comparten opiniones diferentes, y que muy probablemente no le caerán bien las nuestras. Lo que decimos puede ser usado para causar controversia, o división. Jesús constantemente estaba en escenarios como este, acusado de mentiroso, de loco, etc. Jesús era capaz de organizar sus pensamientos y manejar sus emociones para hablar con palabras llenas de sabiduría. El hermano Christopher ejemplifica con el pasaje de los cuatro amigos llevando al paralítico ante Jesús en Marcos 2:1-12. Los fariseos cuestionaban a Jesus porque sus discípulos no ayunaban y los de Juan el Bautista si y también los fariseos, El responde diciendo que nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque termina rompiéndolos. Dios es la fuente de toda sabiduría y en las enseñanzas de Jesús se manifiesta esta sabiduría. Jesús dijo que su enseñanza no es de Él sino del padre que le envió.

En Proverbios 1:7 dice que “el principio de la sabiduría es el temor a Dios” pero también dice que “los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”. Le expresamos temor a Dios cuando acudimos a El en alabanza y adoracion, pero también cuando acudimos a El pidiéndole sabiduría. En los encuentros a solas con el Padre es que El nos habla, no desde mis emociones o conocimientos sino de la enseñanza que El nos da. Vivimos circunstancias difíciles y necesitamos sabiduría de lo alto, Santiago 1:5 dice que le pidamos a Dios esa sabiduría. Hay exhortación a hablar con palabras que vienen del corazón, pues así hablaba Jesús.

 

 

Sigamos Avanzando

Juan 13:1

Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.”

Jesús mostró amor y dio ejemplo de humillación hasta el final, aquí le lavó los pies a sus discípulos. Nuestra hermana Janice explica cómo aún a Pedro que le negaría tres veces, incluso al que le traicionó, y el resto de los discípulos dejarían solo a Jesús, pero les amó y le lavó los pies.

Juan 13:34

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”

Debemos amar como Jesús amó, con un amor sacrificial, que tenía la capacidad de perdonar, incondicional. Dios no contesta las oraciones que van en contra de su naturaleza amorosa y misericordiosa, por el contrario nos manda a amar sin condiciones. Cuando el amor de Cristo llega a nuestras vidas nos lleva a amar en medio de la traición, del rechazo, destruyendo las barreras que puedan haber entre Dios y el hombre pecador.

 

 

Sigue orando

. Oremos porque el Espíritu Santo nos muestre el amor de Cristo, para que se lo transmitamos a todos sin distinción.

. Quizás hayan personas por las que aún tenemos reservas y rencores, que El nos de el poder y la gracia de acercarnos a ellas y mostrarles el amor de Jesús, perdonándolas y recibir su perdón.

. Oremos porque nos muestre el poder que hay en perdonar y pedir perdón.

. Queremos llegar a alcanzar la estatura del varón perfecto, siquiera parecernos, necesitamos su ayuda y su constante misericordia.

. Necesitamos Su ayuda en cumplir su voluntad en esta vida terrenal.