La Pascua

Continuemos conversando

 

En el mensaje del Pastor Daniel Arboláez, nos hace un resumen de lo que está ocurriendo en el mundo con la pandemia, y nos lleva a la reflexión de la búsqueda de Dios.  Dios parece que nos forzó a un descanso (un Shabbat) que estemos quietos para tomar conciencia de nuestra necesidad de Él y de los demás.

 

Mateo 6:31-34 RVR1960

No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.

 

Salmos 46: 10 NTV

“! Quédense quietos y sepan que yo soy Dios!

Toda nación me honrará.

Seré honrado en el mundo entero”.

 

  • NECESIDAD DE OTROS.

El confinamiento nos ha hecho tomar en cuenta del verdadero valor de las personas ya que nuestras economías pueden bajar o subir, pero las personas muertas no van a regresar.

 

 1 Tesalonicenses 2:17 NTV

Amados hermanos, después de estar separados de ustedes por un breve tiempo (aunque nuestro corazón nunca los dejo), hicimos todo lo posible por regresar, debido a nuestro intenso anhelo de volver a verlos.

 

  • NECESIDAD DE DIOS.

Esta crisis puso al descubierto la necesidad de Dios en nuestras vidas, ya que la pandemia a destruido familias, sociedades, economía y ningún gobierno, ni políticos, ni hospitales han estado preparados ni los científicos han encontrado la cura, más aún el mundo clama por una vacuna.  Solo Dios es nuestra ayuda segura

 

Salmos 46:1 NTV

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.

 

Salmos 30: 10 NTV

Escúchame, Señor, y ten misericordia de mí; ayúdame, oh Señor.

 

Salmos 109: 26-27 NTV

! Ayúdame, oh Señor mi Dios! Sálvame a causa de tu amor inagotable.

Haz que vean que esto proviene de ti, que tu mismo lo has hecho, Señor.

 

Estamos viviendo tiempos en donde el mundo entero sufre por una pandemia que está amenazando nuestras vidas y justo sucede en tiempos de Pascua; esto nos hace recordar que la primera pascua fue celebrada después de 9 plagas y antes que haya enviado la 10a. y la peor de las plagas a Egipto que causó muchas muertes. Dios ordena al pueblo de Israel que estén en sus casas (como actualmente nos han recomendado nuestros gobernantes); pero la seguridad no era el quedarse en casa solamente; sino en el rociar la sangre de corderos en los dinteles de sus puertas.

Esto quiere decir que para que ellos pudieran vivir, un cordero tenía que morir.

 

Efesios 1:7 NTV

Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados.

 

Así como el pueblo de Israel fue librado de las plagas y pandemias de Egipto a través de la sangre de un cordero. Nosotros igualmente somos salvos de nuestros pecados a través de la sangre de Jesucristo, el Cordero de Dios.

 

Juan 1: 29 NTV

Al día siguiente, Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo:

“! Miren! ! ¡El cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

La cruz demuestra que Cristo sufrió por nosotros pues nos ama.

Según los expertos esta pandemia nos ha hecho confrontar uno de nuestros mayores temores: “Morir a solas”.

 

Ahora el peligro más grande no es morir a solas, sino morir Sin Dios.  Por eso lo más importante es estar en paz con Dios a través de Jesucristo.

 

Isaías 53:5 DHH       “El castigo que sufrió nos trajo la paz”

 

¿Cuál paz? La paz que de saber que somos perdonados, amados y que estaremos siempre seguro en sus manos.  Tanto que ni siquiera la muerte nos puede quitar la esperanza de la vida eterna.

He puesto mi ESPERANZA en la RESURRECCIÓN’

Hechos 23:6 NVI

Continuemos Discutiendo

 

¿Quién es nuestra ayuda segura ante los eventos que estamos viviendo?

¿Cuál es la solución a esta desgracia que estamos viviendo según la Palabra de Dios?

¿Cómo responderemos nosotros a la pregunta que Pilatos hizo?

¿Y qué voy a hacer con JESÚS, al que llaman Cristo?

Mateo 27:22 NVI

2 opciones:

  1. Crucifícale
  2. Corónale como tu Rey

 

Continuemos moviéndonos / avanzando

 

¿Estamos actuando y comportándonos como verdaderos hijos de Dios ante esta pandemia?

 

Continuemos orando

 

Padre te damos gracias por permitirnos ser tus hijos, ayúdanos a dar a conocer tu Palabra en todo momento y así más personas puedan conocerte y seguirte.  Te lo pedimos en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.