Consejos Sabios | Semana 7

Comencemos la Conversación 

Nuestros cinco predicadores, hicieron una exposición basada en proverbios capítulo 3.

 

El primer expositor nos enseñó la importancia de guardar los mandamientos de Dios en el corazón y la recompensa que esto trae a nuestras vidas (Proverbios 3:1-2).

Sin embargo, resaltó de manera significativa el hecho de no buscar a Dios por su provisión, sino buscarle por quien es El: el verbo de Dios, el Creador, el Señor de los cielos y la tierra.

Reflexionamos sobre aquella ocasión donde Jesús les pregunto a sus discípulos: “¿Quién dicen ustedes que soy yo?”. Probablemente la misma pregunta que el Señor no hace hoy.

También recordamos aquella ocasión donde alimentó a cinco mil, y al día siguiente la gente le busco nuevamente. Y el Señor claramente les recriminó que no le buscaban por las señales sino porque se habían saciado de pan. Por eso les dice: “Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna …”. Juan 6: 27 NVI.

 

El segundo predicador nos invitó a pensar en la recompensa de manera correcta. Ciertamente el texto dice que Dios nos dará satisfacción, pero también nos recuerda que Santiago hace una advertencia, que no recibimos porque pedimos mal para gastar en nuestros deleites.

La vida de satisfacción está estrechamente ligada a “guardar sus mandamientos”.

Esta vida de satisfacción tiene tres claves:

  1. Confiar en el Señor
  2. Buscar su voluntad
  3. Temer al Señor y apartarse del mal

 

Nuestro tercer expositor nos instó a no despreciar la disciplina de Jehová, “porque el Señor disciplina a los que ama”

La disciplina de Dios tiene como propósito nuestro crecimiento. Así como podar un árbol puede resultar doloroso para el árbol, pero traerá ramas y frutos nuevos y abundantes. Así mismo, cuando nosotros somo disciplinados, corregidos o reprendidos, esto tiene como fin nuestra edificación y crecimiento.

Otros casos que nos confrontan con la corrección de Dios, es el caso del Alfarero en el libro de Jeremías capítulo 18, y el caso de Job, quien fue probado hasta que vió el fin del Señor, que es muy misericordioso y compasivo.

Finalmente, Hebreros 12:11 nos recuerda que la disciplina al principio no produce gozo, pero al final produce justiciar y paz, a los que en ella son ejercitados.

 

La cuarta predicadora nos presentó la alegoría entre las piedras preciosas, el ornamento externo, la plata y el oro, vs. la sabiduría. Pudimos reflexionar en el texto donde Dios le dijo a Salomón, “pídeme lo que quieras que yo te concede (1 Reyes 2:5), y Salomón pidió Sabiduría, aunque pudo haber pedido riqueza, honor, fama o poder. En consecuencia, Dios le otorgó riquezas y honor, fama y poder.

La sabiduría:

  1. Alarga nuestra vida
  2. Nos da satisfacción
  3. Trae prosperidad

 

Finalmente, nuestra quinta expositora nos hizo entender que la sabiduría de Dios ciertamente nos adorna, pero También nos capacita para amar al prójimo.

El madero donde el Señor murió representa nuestra relación vertical con Dios, pero también nuestra relación horizontal con los hijos de Dios.

De allí se desprenden tres enseñanzas medulares:

  1. No te niegues en hacer el bien
  2. No te tardes para ayudar a los demás
  3. No intentes mal contra tu prójimo.

Hay dos tipos de Sabiduría la celestial y la carnal:

  1. La celestial, es evidente por que produce frutos de amabilidad, misericordia, buenos frutos e integridad.
  2. La terrenal, sin embargo, produce celos amargos y ambición personal

 

Continuemos Leyendo.

Muchos buscan a Dios por la recompensa, pero el Señor nos dice claramente que debemos buscar primero el Reino de Dios:

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 

La sabiduría y su recompensa están ligadas a las Palabras del Señor:

 

Juan 14:23-24 El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

El que tiene a Cristo, tiene también su recompensa:

Isaías 40:10 He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.

Isaías 62:11 He aquí que Jehová hizo oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra.

 

Continuemos moviéndonos / Avanzando.

  • Hoy es el día para que tomemos la decisión de guardar y amar su Palabra
  • A partir de ahora nuestra búsqueda de Dios, debe estar inclinada a amarle por lo que El es, su provisión viene con El.
  • Si estamos atravesando por un valle de lagrimas y aflicción, debemos saber que Dios está detrás de todo lo que nos pasa, y las aflicciones son parte de un plan para perfeccionarnos.
  • Corramos tras la voluntad de Dios, su voluntad está en su Palabra.
  • Entendamos que la sabiduría celestial se evidencia en como amamos a nuestros hermanos.

 

Continuemos orando.

  • Oremos para que aprendamos a buscar a Dios por lo que El es y no por sus beneficios o su provisión
  • Oremos para que aprendamos a confiar en el Señor, hacer su voluntad y temerle, de acuerdo a la Escritura
  • Demos gracias al Señor cuando estemos en diversas pruebas
  • Pidamos a Dios sabiduría para entender que la diciplina del Dios produce en nosotros más excelente fruto
  • Roguemos a nuestro Dios que podamos entender la importancia de la Sabiduría sobre las cosas terrenales.
  • Que podamos diferenciar la sabiduría de lo alto, de la sabiduría terrenal, natural y diabólica